60.000 turistas navegan al año por el Duero

El barco que surca el Duero en la zona de los Arribes se ha convertido en uno de los principales atractivos turísticos de la zona, como lo demuestra el hecho de que anualmente reciba la visita de cerca de 60.000 personas, según los datos facilitados por la empresa Europarques Hispanolusos, encargada de la gestión del navío que realiza recorridos turísticos desde el muelle de Miranda do Douro.
El proyecto del barco turístico de los Arribes se comenzó a gestar entre los años 1993 y 1994, aunque fue en 1999 cuando Europarques cogió las riendas de la iniciativa. Desde entonces, el modelo de aprovechamiento turístico puesto en marcha por Europarques Hispanolusos ha sufrido una evolución positiva y del millar de pasajeros que tuvo el crucero medioambiental en el primer año se ha pasado a los cerca de 60.000 actuales. Entre ellos, cerca del 80% son turistas españoles, mientras que el 15% de los visitantes proviene de Portugal y el 5% restante de otros países.
Las encuestas que los gestores del navío realizan a sus pasajeros han permitido determinar además que un alto porcentaje de ellos, el 91% en el último año y medio, el viaje en barco era el principal motivo de la visita que realizaban a la zona. La estadística de la tipología e intereses de los visitantes al barco también revela que el 41% de los pasajeros aprovechan además el desplazamiento a Mirada do Douro para comer en los establecimientos hosteleros de la zona. Además, el 9% aprovechan también para cenar, mientras que un 24% de quienes realizan el viaje en barco también se animan a hacer compras en el lugar y el 13% también se alojan en el entorno.
Estos datos han servido a Europarques Hispanolusos para calcular el valor económico del turismo que atrae el barco de los Arribes, que han cifrado en más de dos millones de euros al año en prestación de servicios, lo que supone el mantenimiento de un centenar de puestos de trabajo en la zona.
Este ha sido uno de los argumentos más sólidos que ha hecho que esta iniciativa turística haya tenido el reconocimiento de las autoridades portuguesas. El Gobierno portugués ha valorado el hecho de que esta empresa turística genere una riqueza económica en una zona deprimida en tiempos de crisis y por ello Europarques Hispanolusos ha recibido recientemente la medalla nacional al mérito «en agradecimiento a los revelantes servicios prestados al turismo de Portugal».
El gerente de Europarques Hispanolusos, David Salvador, fue el encargado de recoger el galardón de manos del ministro portugués de Economía e Innovación, Teiseira dos Santos, durante la celebración en la localidad portuguesa de Guimaraes del Día Mundial del Turismo. Pero éste no ha sido la única distinción que desde Portugal se ha dado al crucero ambiental, ya que el año pasado también recibió el primer Premio Nacional de Turismo de Naturaleza. «Para nosotros ha sido un orgullo», señala David Salvador, que recuerda que un producto de naturaleza como es el navío turístico no sólo afecta al turismo portugués, sino también genera beneficios a la población local española del parque natural de los Arribes.
Los recorridos en barco por el Duero internacional cuentan con un biólogo que durante el trayecto es el encargado dar explicaciones al pasaje sobre la geología, la fauna y la flora de la zona «con una carga notable de conocimiento y concienciación ambiental».
Durante el recorrido en el navío los turistas deben permanecer sentados y en silencio, lo que amplía las posibilidades de observar distintas especies de fauna. El barco está dotado además con una serie de equipos para desarrollar labores científicas que también se aprovechan desde el punto de vista turístico. El navío tiene motores silenciosos, está pintado de camuflaje, dispone de una cabina con capacidad para 120 pasajeros sentados, una pantalla gigante de vídeo, una cámara de infrarrojos, un robot subacuático y un micrófono direccional. Durante el trayecto se puede realizar una parada en territorio portugués, en un área temática que sólo es accesible en barco. En esta zona se pueden visitar unas antiguas terrazas de cultivo que datan del siglo XVIII y que se han recuperado para usos turísticos, con el fin de que los visitantes puedan observar el sistema de cultivo en terrazas, un procedimiento para la extracción del agua, algunos usos ganaderos tradicionales como los chiviteros e incluso se puede degustar miel de la zona.
Otro de los lugares de parada del barco es un sitio que antiguamente se utilizaba como paso de contrabando. Al regreso a tierra, el recorrido ofrecido por Europarques Hispanolusos concluye con una degustación de vino de Oporto y una exhibición dictáctica con fauna en la que se explican aspectos de la biología del búho real y se efectuan vuelos en libertad de una pareja de búhos que se guardan en las instalaciones del muelle de Miranda.
Además, se ofrece información de los recursos turísticos de la zona, a ambos lados de la frontera. A los pasajeros del barco que acuden en grupo también se les ofrecen paquetes turísticos que combinan el crucero ambiental, con una visita guiada a Miranda do Douro, entradas a museos y centros temáticos, comida y alojamiento.

Fuente: Norte de Castilla

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