La hostelería de Cantabria espera un verano peor que el del año pasado
Astuy ha afirmado en rueda de prensa que la temporada de verano se presenta “bastante difícil” y será, “sin duda”, peor que la del año pasado, cuando la ocupación se redujo más de un 7 por ciento.
Durante esta campaña, se está confirmando la tendencia del año pasado, en el que, tras un mes de junio “desolador”, se produjeran las reservas a última hora y la ocupación “se mantuvo” en la segunda quincena de julio y durante el mes de agosto.
No obstante, Astuy ha subrayado que no se debe ser “trágico” y caer en el “catastrofismo” porque, a su juicio, se está “tocando fondo” y el sector no va a “caer más”, tras quince meses de bajada de la ocupación y de las ventas.
Para que las empresas del sector turístico de Cantabria “salgan a flote”, Astuy ha apostado por el asociacionismo, “porque la suma de los esfuerzos individuales es lo que ayudará a salir de la crisis”, y por la formación, para ofrecer un servicio de calidad.
Según el presidente de los hosteleros cántabros, la calidad es lo que puede ayudar al sector a mantener “unas ventas dignas”.
También ha apostado por dinamizar al sector, con actividades como la jornada del pincho y gastronómicas o la feria de día.
Astuy ha subrayado el peso específico que el sector turístico tiene en la economía de Cantabria, al representar el 15 por ciento del Producto Interior Bruto regional.
El presidente de los hosteleros cántabros se ha referido a la situación del sector en una rueda de prensa convocada con motivo de la reunión del Comité Ejecutivo de la Federación Española de Hostelería que se celebra en Santander.
Su presidente, José María Rubio, también ha apostado por la formación, especialmente de los empresarios, para que “sobrevivan” en un mercado “maduro y competitivo”.
El presidente de la Federación Española de Hostelería ha vaticinado que en unos años cerrarán el 10 por ciento de los 240.000 bares que hay en España, sobre todo los pequeños, porque es un sector “atomizado, maduro y excesivamente saturado”.
Según Rubio, desde 2002 hasta el 2007, los restaurantes y cafeterías han crecido, pero los bares se han mantenido, a pesar de que en España hay 5 millones de residentes más.
Y ha explicado que en España hay tantos bares como en toda Europa. Si se divide el número de habitantes por el de locales de este tipo, ha añadido Rubio, “la ecuación no aguanta”.
Rubio ha mostrado su preocupación por la situación de los negocios agrupados en su federación -cafés, bares y restaurantes-.
El negocio de restauración se ha reducido desde octubre un 10 por ciento, una caída que el presidente de la Federación Española de Hostelería espera que se modere.
A pesar de esta caída en las ventas, las afiliaciones a la Seguridad Social se han reducido un 3,2 por ciento, lo que, a su juicio, ratifica la importancia que tiene la hostelería en la creación de empleo.
Sobre las perspectivas para este verano, ha abogado por el “optimismo”, porque aunque el turismo exterior baje, es una “incógnita” como se va a comportar el nacional.
El Comité Ejecutivo de la Federación ha acordado en Santander reclamar una legislación específica para las pymes y micropymes, que se rigen por las mismas normas que las que grandes, para que tengan distintas obligaciones en materia laboral o alimentaria.
Además, ha debatido sobre la implantación en el sector de un código deontológico del empresario, que incluirá recomendaciones en materias como la formación continua, el cumplimiento de la normativa o la competencia desleal y que se someterá en tres semanas a la directiva.
